Scanner Pro está en el App Store desde 2009, tiempo suficiente para pasar de ser una sencilla app de escaneo a una herramienta profesional realmente compleja, con más funciones de las que la mayoría de los usuarios llegará a explorar. Esa madurez es una ventaja, pero el equipo quería que, aun siendo una herramienta profesional seria, siguiera resultando cercana y humana.

El reciente rediseño global de Scanner Pro se propuso cerrar esa brecha. 

Una de sus decisiones más discretas resultó ser una de las más visibles: Scanny, un pequeño cubo azul hecho de luz que ahora vive en el mundo de Scanner Pro. 

Hablamos con Halyna Voloshanenko, responsable de diseño de Readdle, sobre cómo nació Scanny.

Crear vínculos con los usuarios

El encargo detrás de Scanny surgió de forma natural con el rediseño. «El objetivo principal era aumentar el reconocimiento de marca y reforzar el vínculo emocional con el usuario durante el rediseño global», explica Voloshanenko. «Queríamos renovar la forma de comunicarnos con nuestros usuarios. Con una mascota es mucho más fácil transmitir mensajes de marketing y atraer a un público nuevo».

La veteranía de Scanner Pro hacía el reto aún mayor. 

Casi dos décadas después de su lanzamiento, la app ha ido mucho más allá del escaneo básico hasta convertirse en una herramienta profesional repleta de funciones: potente, pero no siempre fácil de querer. «Queríamos que este producto profesional tan complejo fuera más fácil de entender, más emocional y más humano», cuenta. «Ese deseo impulsó tanto el rediseño como la búsqueda de una forma de dar emoción a la app. Nos dimos cuenta de que una mascota nos ayudaría a conseguirlo. No reinventa el producto, pero lo hace mucho más acogedor».

Tal como lo definió el equipo, la misión era concreta: que fuera más fácil adentrarse en la interfaz y que cada nueva versión se sintiera como una visita guiada, no como una lista de cambios.

Cómo nació Scanny

El equipo no llegó a Scanny de la noche a la mañana. «En total, creamos cuatro conceptos completos», explica Voloshanenko. «Nos quedamos con el cuarto porque era el que mejor transmitía la esencia de nuestra tecnología sin llamar la atención innecesariamente. Esa dirección encajaba a la perfección con el producto: limpia, moderna y minimalista».

Antes de que existiera ninguno de esos conceptos, el equipo miró hacia fuera. «Investigamos el mercado: analizamos el búho de Duolingo, el gato de Monobank y los personajes de Headspace y Gentle Streak», cuenta. Querían entender los distintos papeles que puede tener una mascota antes de decidir cuál encajaba con Scanner Pro. «Nos interesaba analizar en qué contextos se usa exactamente una mascota, qué papel tiene en el producto y en qué canales de comunicación vive. 

»En muchas de estas apps, toda la marca gira en torno al personaje. Nosotros, en cambio, buscábamos nuestro propio equilibrio perfecto, en el que la mascota tiene un papel secundario y solo complementa con sutileza la interfaz seria de nuestra herramienta».

Qué es exactamente Scanny

Si le pides a Voloshanenko que describa a Scanny en pocas palabras, elige la calma antes que la ternura: «Scanny transmite calma, fiabilidad, modernidad y una guía amable». Cada decisión visual se tomó para que resultara atractivo y transmitiera uno de esos rasgos.

La forma de cubo redondeado se eligió para que resultara cercano. «Para humanizar una tecnología tan rigurosa, elegimos una forma minimalista, pero renunciamos a las esquinas afiladas», explica. «Esos bordes suaves convierten un cubo cualquiera en un asistente cercano y útil, y además recuerdan visualmente a la forma de los iconos de la pantalla de inicio del iPhone». El azul intenso, en cambio, hace el trabajo contrario: mantiene a Scanny anclado a una herramienta seria. «Para conservar la sensación de herramienta profesional seria, usamos un azul intenso. Es una continuación directa de nuestro estilo visual, que contribuye a generar confianza en el usuario».

La única herramienta expresiva de Scanny es la luz. «Su principal herramienta de interacción es un haz de luz», explica Voloshanenko. «Por un lado, es una metáfora directa y clara del propio proceso de escaneo. Por otro, ese brillo suave es su forma de demostrar que le importas: te dice visualmente que cuida de tus documentos y que te ayuda a que el trabajo diario sea más fácil».

Incluso su historia de origen está ligada al producto. «El proceso de escanear y mejorar una imagen se produce paso a paso, píxel a píxel», cuenta. «Por eso, Scanny empezó siendo un simple píxel plano que después cobró vida y se transformó en un cubo dinámico y con volumen».

Lo que el equipo dejó fuera importó tanto como lo que conservó. 

El público de Scanner Pro está formado sobre todo por profesionales adultos de 30 años en adelante, y eso marcó los límites desde el principio. «Intentamos evitar lo excesivamente infantil, lo caricaturesco y la sobreexpresividad», explica Voloshanenko. «Para no convertir el trabajo con documentos en un entretenimiento y mantener la confianza en una herramienta seria, renunciamos al antropomorfismo clásico: brazos, piernas, expresiones faciales complejas».

De una lluvia de ideas Crazy 8s a Figma y Rive 

El camino hasta ese cubo final pasó por tres etapas bien diferenciadas. 

Primero llegó la investigación: analizar dónde usaban mascotas los competidores y qué puntos de contacto propios de Scanner Pro podían acoger una, lo que fijó las limitaciones técnicas y los criterios de la búsqueda posterior. 

Después vino la lluvia de ideas: el equipo reunió sus propias asociaciones con el escaneo, hizo una sesión Crazy 8s para generar ideas rápidamente y puntuó los resultados según criterios como la conexión con la marca, la adecuación a la interfaz, el potencial de animación y la adaptabilidad para campañas. Tres direcciones superaron ese filtro.

La etapa final quedó en manos del equipo de diseño. 

«Nuestra diseñadora de marketing, Anya, hizo un trabajo increíble», recuerda Voloshanenko. «Tomó cada una de las tres direcciones seleccionadas, creó un concepto y se lo presentó al equipo. 

»Durante las presentaciones, comentamos cada opción entre todos y analizamos sus pros y sus contras». En lugar de surgir un ganador claro, el cuarto concepto se construyó con lo que mejor funcionaba de los tres. «No hubo giros bruscos; fue más bien un proceso de evolución», cuenta. «Después de trabajar en los tres primeros conceptos, nos dimos cuenta de que ninguno era perfecto por sí solo. Así que tomamos las soluciones más acertadas de las tres versiones y las combinamos».

Según ella, la decisión más difícil tuvo menos que ver con qué concepto elegir que con cuánto detalle debía tener Scanny. «Buscábamos un equilibrio muy fino: crear la forma más sencilla posible, fácil de animar y que no sobrecargara una interfaz seria, pero que al mismo tiempo tuviera personalidad propia y no resultara aburrida».

Los primeros bocetos se hicieron a mano durante la sesión Crazy 8s, pero todo lo demás pasó a Figma, con Procreate para explorar ideas rápidas. 

La mayor limitación llegó cuando entró en juego el equipo de animación: Scanny está pensado para funcionar en el futuro como una animación interactiva de Rive en la app y en la web, y Rive puede renderizar efectos, como degradados y brillos complejos, que no siempre se trasladan bien desde una maqueta de Figma. «La principal limitación era usar en Figma solo los efectos y soluciones visuales que el diseñador de animación pudiera reproducir con total exactitud al animar, para que el personaje se viera igual en todas partes», explica Voloshanenko. 

Eso implicó probar y adaptar detalles como el brillo del haz y las suaves transiciones de forma para que se mantuvieran coherentes, también en los modos claro y oscuro de la interfaz.

Un proyecto realmente multidisciplinar

Scanny no fue obra solo del equipo de diseño. «Teníamos un equipo multidisciplinar: el director de producto, product managers, diseñadores de producto y yo como responsable de diseño», explica Voloshanenko. «También involucramos a los diseñadores creativos de la empresa y a un consultor independiente para tener una mirada externa y fresca».

Teniendo en cuenta cuántas personas tenían algo que decir sobre el resultado, el proceso estuvo sorprendentemente libre de conflictos. «No hubo desacuerdos serios ni discusiones acaloradas», señala. «Como definimos claramente las limitaciones y acordamos las metáforas desde el principio, el equipo compartía una visión común. Los comentarios internos nos ayudaron más bien a pulir detalles, no a cambiar el rumbo».

Antes de cerrar la gama emocional de Scanny, el equipo lo sacó de la oficina y lo probó con usuarios reales, en capturas de pantalla reales del App Store y en creatividades de marketing. «Probamos la mascota en capturas del App Store y en creatividades de marketing», explica Voloshanenko. «Las pruebas dieron un resultado positivo y confirmaron nuestra hipótesis. Solo después pasamos a perfeccionar sus emociones y estados adicionales».

El nombre, y dónde aparece primero

El nombre es casi demasiado sencillo como para darle vueltas. «El nombre Scanny viene de la palabra “scan” (escanear), pero suena suave y amable, lo que refuerza su papel de asistente cercano», explica Voloshanenko.

Dentro del equipo, la reacción ha sido entusiasta. «El equipo está encantado», cuenta. «Scanny refleja a la perfección nuestra nueva visión y nuestra interfaz. Equilibra el producto de maravilla: Scanner Pro sigue siendo una herramienta profesional, pero ahora resulta mucho más cercana y humana».

Readdle lo está introduciendo poco a poco, espacio a espacio. «Optamos por un lanzamiento gradual para no abrumar a los usuarios durante el rediseño», explica Voloshanenko. Scanny aparecerá primero en la web de Scanner Pro y en las capturas del App Store, y después llegará al propio producto, empezando por las pantallas de suscripción y ampliándose desde ahí. El equipo guarda algunas sorpresas: «Todavía no revelamos todos los detalles, porque queremos sorprender gratamente a nuestros usuarios».

Mirando atrás, de lo que Voloshanenko está más orgullosa es de lo que el equipo decidió no hacer. «De lo que más orgullosa estoy es de que no seguimos el camino de las mascotas clásicas con cara y expresiones faciales, sino que logramos transmitir carácter únicamente a través de la forma limpia de un cubo 3D y la dinámica de la luz», afirma. «Scanny ha quedado exactamente como queríamos: sutil. No distrae del trabajo con documentos, sino que complementa la interfaz de forma muy natural».

Si pudiera repetir algo, no sería una decisión de diseño. «Probablemente le aconsejaría a mi yo del pasado: multiplica tu estimación de tiempo inicial al menos por tres», dice. «Al principio parecía que crear un personaje era un proceso bastante sencillo que cerraríamos sin problema. Pero, como suele pasar en diseño, lograr algo realmente simple y comprensible es lo más difícil».

Lo que espera que sienta la gente también es, al final, sencillo. «Espero que, cuando los usuarios vean a Scanny en la app, en los anuncios o en la web, reconozcan en él la propia tecnología de escaneo: inteligente, rápida y comprensible», dice. «Queremos que los movimientos fluidos de la mascota y su brillo suave hagan más viva la interacción con la app mientras trabajas con documentos».

Scanny ya está en la web de Scanner Pro y en sus capturas del App Store, y pronto llegará a más partes de la app. No le pierdas la pista: ya viene de camino.